El calentamiento de tolvas es un sistema habitual para la prevención de condensaciones, en casos, por ejemplo, de muy diferentes temperaturas internas y externas, paradas de unas horas en el flujo de gases, riesgo de pegaduras y atascos, etc.
Es un sistema que da muy buenos resultados en determinadas aplicaciones.
Siempre que se caldea una tolva hay que calorifugar encima.
Los dos modos típicos de calentamiento son:
- Con resistencias eléctricas, se suelen colocar con tubo rígido de inoxidable, sujetas a la parte exterior de la chapa de la tolva y comandadas desde termostatos insertados en la misma.
- Con traceado, cable eléctrico sobre la chapa.




