Hay instalaciones en las que es imposible evitar en los arranques el paso de los gases con polvo que chocarían con las paredes frías interiores del filtro, produciendo fenómenos de pegaduras y deterioro de mangas etc. Lo ideal en un arranque es que los gases limpios vayan calentando el filtro, de forma que cuando vayan llegando con material, las temperaturas sean ya de fuera de peligro.
A veces esto no es posible. Se puede instalar un circuito adicional de gases, consistente en una tubería entre aire sucio y limpio, manejando un volumen de gases por ejemplo de un 20 a 25% del nominal, con un circuito y un sistema de calefacción. Se pone a trabajar este circuito de calentamiento un tiempo antes del arranque o en paradas medias de la instalación. Se regula con termostatos. Hace una función relativamente parecida al caldeo de las paredes del filtro, se utiliza en casos complicados.



